Negocios
RODRIGO JAVIER WONG
Colaboración especial de ARCANO REVISTA y PRENSA LIBRE
*El Corredor Tecnologíco de Guatemala es una supervía por donde transitará un ferrocarril interoceánico, una autopista para alto tráfico y un gasoducto de gran capacidad. El mismo correrá paralelamente a las fronteras de Honduras y El Salvador y unirá Puerto Barrios con la comunidad de Moyuta, Jutiapa.
Mientras Honduras debatía nuevamente en el Congreso Nacional, el pasado 12 de diciembre, si restituía o no a un presidente que fue removido por violar la Constitución, a pocos kilómetros de aquí, un país vecino se dedicaba a asuntos más productivos. Por esa misma fecha, Guatemala asistía al inicio de un ambicioso proyecto que pretende ubicarla como el gran competidor latinoamericano de ese valioso estrecho que acorta distancias entre el Atlántico y el Pacífico, el Canal de Panamá.
El Corredor Tecnológico de Guatemala (CTG), es una supervía que no sólo servirá para conectar al Atlántico con el Pacífico, sino que encaminará a los chapines en la ruta del desarrollo.
Esta colosal obra, de entre 308 y 327 kilómetros de largo y 140 metros de ancho, atravesará 4 departamentos: Chiquimula, Zacapa, Izabal (colindante con el Caribe) y Jutiapa (situado en el Pacífico).
Los 140 metros de ancho serán divididos en 100 metros para la vía de un ferrocarril de carga que transitará a 80kmh y que podrá acarrear más de 8 mil contenedores por día, 20 metros para una autopista de cuatro carriles para tráfico pesado y 20 metros para un gasoducto interoacéanico.
El proyecto ha requerido de una inversión de inicial de 7 millones de dólares en estudios de factibilidad, financiados por el sector privado, la Generalitat de Cataluyna (Barcelona), empresarios japoneses y suizos.
Esta obra, según sus gestores, no cuenta con fondos del gobierno de Guatemala, por lo que las municipalidades y comunidades participantes aportarán los terrenos, y los fondos serán asegurados por inversionistas extranjeros y donaciones de países amigos como Chile y Brasil.
El objetivo primordial del CTG es que para el 2015, Guatemala cuente con un canal terrestre interoceánico, capaz de trasladar contenedores y productos derivados del petróleo (gas natural u otro derivado del crudo), entre otras mercancías. Para tal propósito se construirá un megapuerto en San Luis Moyuta (Pacífico) y se reacondicionará Puerto Barrios (Caribe).
EL APOYO DE LAS MANCOMUNIDADES
El Corredor Tecnológico de Guatemala, que será construido en paralelo a la frontera con Honduras y el Salvador, ha sido concebido como un proyecto de inclusión y equidad que busca el desarrollo y fortalecimiento local, a través de la participación de las comunidades en los proyectos que el mismo vaya derivando a su paso.
Rokael Cardona, presidente del proyecto, expresó que la obra consta de 327 kilómetros con modernas vías de acceso para el tránsito de mercaderías, y que al unir el Atlántico con el Pacífico, y viceversa, se generarán oportunidades de desarrollo integral para 44 municipios, lo que redundará en beneficio a las comunidades rurales que por años han sido marginadas y excluidas.
Mientras tanto, para José María Argueta, uno de los fundadores del proyecto, la idea es convertir al país en un eslabón de la cadena mundial de distribución, por medio del llamado Corredor Tecnológico, creando una alianza entre instituciones privadas y públicas, lo cual permitirá interactuar entre empresarios, municipalidades y pobladores, todos unidos como agentes de desarrollo.
Por su parte, Santiago Bosols, asesor del proyecto y gestor de la zona de actividad logística del puerto de Barcelona, España, explicó que este un proyecto de desarrollo a largo plazo; es único en el mundo por su fundamento en la alianza público-privada y la responsabilidad social, tanto corporativa como de los actores públicos –municipalidades-.
A juicio de Bosols, la obra está diseñada con atención a las nuevas estrategias que desarrollan las empresas y en base a las demandas de la economía global.
LOS AMERICANOS ESTÁN ATRÁS…
A pesar de su costo oneroso, el proyecto cuenta con el respaldo de los Estados Unidos. Y es que en su acto de presentación, empresarios, alcaldes de más de 40 municipios, diplomáticos, así como Timothy Phillips, delegado asistente por la Fundación Clinton (una OPD dirigida por el ex presidente norteamericano Bill Clinton), atestiguaron el inicio de un proyecto avalado por capital estadounidense y local.
Guillermo Catalán, presidente de la Oficina de Enlace y Negocios para América Latina (ODEPAL, consorcio de inversión americano-guatemalteco), destacó que el corredor tendrá el potencial para competir con el Canal de Panamá, el cual ya afronta problemas con barcos cargueros grandes (Post Panamax) y cuya ampliación no estará finalizada sino hasta 2015, fecha en la cual también se espera que entre en funcionamiento el Corredor Tecnológico.
En el acto de presentación, José María Argueta (impulsor del proyecto), relató cómo nació esta grandiosa idea de unir a los dos océanos que bañan las costas de Guatemala. “Algunos alcaldes me dijeron que estaba loco por pensar en algo así. Fui a los Estados Unidos en busca de apoyo y lo encontré en la Fundación William J. Clinton”.
La única condición que exigían los norteamericanos, según Argueta, era contar con el beneplácito de los alcaldes por cuyos municipios pasará el Corredor Tecnológico. “Todos los alcaldes aceptaron la obra y por ello firmamos el pacto social, entregando acciones a cada mancomunidad para que obtengan beneficios económicos del proyecto”.
Timothy Phillips, miembro de la Fundación Clinton y el invitado especial del acto, felicitó a los alcaldes que apoyaron decididamente esta obra. “Esta es una oportunidad histórica de desarrollo que repercutirá en toda Latinoamérica, ya que reducirá los costos que representa usar el Canal de Panamá. Ahora Guatemala ya no sólo será un destino turístico, sino que se convertirá en un área comercial que permita cruzar de una costa a otra en pocas horas”.
¿Y EL CANAL SECO?
Desde su puesta en funcionamiento a principios del siglo XX, el Canal de Panamá ha servido para acortar distancias entre los océanos Atlántico y Pacífico, y ha ahorrado montos indiscriminados de dinero.
Hasta ahora han sido muchos los intentos por competir con esta maravilla de los tiempos modernos, pero ninguna ha llegado a concluirse. Tal es el caso del Canal del Río San Juan, una idea concebida pero nunca acordada por dos antagonistas de la región como lo han sido Nicaragua y Costa Rica.
Sin embargo, esta vieja idea de proyectos en conjunto y canales interoceánicos puede contar entre sus precursores a Honduras y El Salvador. Y es que a pesar de las incidencias históricas (Guerra de 1969) y de proyectos pospuestos (Represa El Tigre), finalmente ambos gobiernos pudieron concretar en 2006 una vieja idea como es el Canal Seco, un corredor que da salida al Mar Caribe a las mercaderías salvadoreñas haciendo uso del principal puerto de Centroamérica, Puerto Cortés.
En teoría, el Canal Seco estaba supuesto para operar en un 100% en 2010, y uniendo Puerto Cortés, en el Caribe, y al puerto La Unión de El Salvador, en el Pacífico. El proyecto tenía un presupuesto inicial de $300 millones, siendo financiado por el BID, el BCIE, la Cuenta del Milenio y fondos nacionales de los dos países.
A través del Canal Seco, tanto Honduras como El Salvador buscarán mejorar su competitividad comercial con la carretera interoceánica, que forma parte de la Iniciativa Mesoamericana de Transporte Vial del Proyecto Mesoamérica (antes Plan Puebla Panamá), y cuyo propósito es "eliminar deficiencias que limitan la competitividad de las economías de la región".
No obstante, los problemas políticos afrontados por Honduras en 2009, así como el posterior congelamiento de fondos de los organismos de crédito ha retrasado sobremanera un proyecto que arrancó con mucha fuerza pero que deberá ponerse al día lo más rápido posible, con tal de consolidarse como una alternativa competitiva con tiempo de sobra antes de que inicie operaciones el Corredor Tecnológico de Guatemala.
Mientras tanto, el viejo sueño chapín se ha convertido en una realidad que no deja de asombrar y asustar a propios y extraños. En medio de un tiempo de crisis como el actual, este es un proyecto muy atractivo, a juicio de sus gestores. Inversiones van, inversiones vienen…


El Canal Seco estaba supuesto para operar en un 100% en 2010, y uniendo Puerto Cortés, en el Caribe, y al puerto La Unión de El Salvador, en el Pacífico.

El Corredor Tecnológico de Guatemala, que será construido en paralelo a la frontera con Honduras y el Salvador. |