* Lo que busca el inversionista en el país,
es una estabilidad que le permita tener la tranquilidad y seguridad
de que su dinero estará en un país donde no hay
ningún tipo de convulsión, “que no nos acostemos
con el clima tranquilo y que al siguiente día nos levantemos
con una noticia que produce ansiedad e inestabilidad”.
* Tanto los empresarios de Tegucigalpa, como
de San Pedro Sula y otras ciudades principales del país
esperaban una estabilización política, con un gobierno
legítimamente electo.
* Si existe un horizonte de paz de tranquilidad
política, va a existir una alta inversión que promoverá
el crecimiento y el fortalecimiento de la economía.
*“La atracción de inversión
es uno de los grandes retos que tiene este gobierno, y debemos
empezar a concentrarnos en lo que debemos hacer los hondureños
localmente para mejorar, o generar oportunidades de inversión
que efectivamente nos podría sacar de la crisis”.
* Durante el primer trimestre de 2010, Honduras
recibió capitales de Inversión Extranjera Directa
(IED) por 167.4 millones de dólares, lo que significó
un crecimiento de 23.9 millones de dólares (16.7%) respecto
a igual período de 2009 143.5 millones de dólares.
El sector empresarial del país solicita al gobierno focalizar
la atracción de inversión. Nunca antes como ahora,
Honduras necesita proyectar confianza para atraer inversión.
De acuerdo con analistas económicos y empresarios, el país
necesita brindar mensajes claros y positivos en aspectos de clima
social, político y económico. Sin embargo lo que
sucede a nivel nacional hace indicar que estos tres aspectos fundamentales
para los inversionistas, simplemente, no se están dando.
El diálogo y la reconciliación nacional, que parecía
ser un tema de campaña para ganar adeptos de parte del
partido político que ahora está en el poder, se
ha convertido en un tema de agenda que ha comenzado a preocupar
al sector empresarial.
Al parecer, estos temas, en lugar de abonar a la estabilidad del
país, siguen generando un tipo de sombra que cubre tanto
a micro, pequeños, medianos y grandes empresarios.
“La inversión local como extranjera se está
viendo afectada, esto prácticamente por lo que pasó
en el 2009. Esos eventos no abonan en nada, y yo creo que no hubo
ningún hondureño, ni extranjero que haya salido
beneficiado de los eventos políticos”, dijo Luis
Larach, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias
de Córtes (CCIC).
Oscar Galeano, asesor del Consejo Hondureño de la Empresas
Privada (COHEP), expresó que “todos quisiéramos
es que el país estuviera con un clima social, político
y económico claramente definido, pues son aspectos internos
que la inversión nacional y extranjera buscan”.
Para los sectores económicos del país valdría
la pena definir un plan para salir de la crisis, “no vemos
una franca recuperación, no hay duda que eso afecta el
clima de inversión. Las personas ante tanta noticia y tanta
inestabilidad sienten que no es el momento propicio para las inversiones”.
Lo que busca el inversionista en el país, es una estabilidad
que le permita tener la tranquilidad y seguridad de que su dinero
estará en un país donde no hay ningún tipo
de convulsión, “que no nos acostemos con el clima
tranquilo y que al siguiente día nos levantemos con una
noticia que produce ansiedad e inestabilidad”, dijo Galeano.
En muchos países, cuando más alta es su índice
de seguridad y estabilidad política social y económica,
mayores son los flujos de inversión que mantiene, y en
ese sentido, el país necesita definir claramente las condiciones
y reglas que van a imperar; y ofrecer seguridad a los inversionistas
que al juntarse con las ventajas competitivas, ubicación
geográfica, y abundante mano de obra, pudiera ser el país
que prefieran para sus inversiones.
Tanto los empresarios de Tegucigalpa, como de San Pedro Sula y
otras ciudades principales del país esperaban una estabilización
política, con un gobierno legítimamente electo.
“Esperábamos que el esfuerzo estuviera orientado
a recuperar el reconocimiento internacional que además
se hiciera un esfuerzo inicial, marcado y permanente en crear
un clima propicio para la inversión y enviar un mensaje
de estabilidad, haciendo de la recuperación económica,
la prioridad del gobierno. Creo que el gobierno ha hecho suficiente
esfuerzos en la parte de recuperación del reconocimiento
internacional y ahora estamos demandando que el gobierno haga
un llamado a los sectores productivos para que podamos sentarnos
y definir un plan de recuperación. Debemos definir una
estrategia principal un esfuerzo orientado atraer la inversión
extranjera y fomentar la inversión interna de una forma
permanente y recuperar en los próximos años los
índices económicos de recuperación”,
apuntó el empresario sampedrano.
Al parecer, la pretensión del sector empresarial de iniciar
con paso firme una recuperación económica, no ha
sido atendida por el gobierno, de acuerdo con lo expresado por
el presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada
(COHEP), Santiago Ruiz.
Para Carlos Urbizo, analista económico, la política
y los sistemas de gobierno influyen directamente en la economía,
bien o mal eso, dependiendo si dan confianza o no. “Si existe
alta confianza se ve reflejado en la atracción de inversiones”.
Cuando existe alta confianza se ven claramente incrementados los
índices de inversión, si existe un horizonte de
paz de tranquilidad política, va a existir una alta inversión
que promoverá el crecimiento y el fortalecimiento de la
economía.
Urbizo es del criterio que en Honduras existe un ambiente de desconfianza,
“en los círculos de inversionistas nacionales, salta
a la luz el tema sobre lo que viene a futuro en el país,
no es suficiente que las reglas sean claras, deben ser buenas,
por ejemplo en Cuba están claras las reglas, pero no son
buenas para el inversionista por eso nadie quiere invertir ahí”.
Según los analistas, cuando se habla de inversión
no sólo debe contabilizarse como importante, la inversión
extranjera directa, sino también todos los proyectos nacionales;
desde la compra de una vivienda, hasta la construcción
de un mega edificio. “No sólo estamos hablando de
las grandes inversiones, sino sobre las inversiones en general
de la población. La micro, pequeña y mediana industria
es la más afectada porque las grandes empresas tienen otras
salidas en caso de crisis. Miremos como ha caído el sector
construcción y ha sido por la falta de confianza”.
Para Urbizo, la primera recomendación es democracia y libertad
política, económica e igualdad de oportunidades.
“Aquí hubo un problema social muy profundo, y no
puede existir un ambiente de inversión y de creación
de puestos de empleos cuando existen sectores que están
viendo a los empresarios como explotadores y aprovechados y que
si tiene algún éxito es porque se aprovecharon de
los demás, y en esto e incluye a todos los sectores productivos”,
concluyó Urbizo.
Otro sector de importancia para el país, es el sistema
bancario nacional. De acuerdo con Guillermo Bueso, presidente
ejecutivo de Banco Atlántida, los bancos están a
disposición del gobierno para apoyar proyectos que generen
desarrollo en el país.
“En el primer semestre, las utilidades están por
debajo de las registradas en el 2009, aunque hemos visto como
la situación ha venido mejorando, debido a que comienza
a dar una estabilización y un tanto de reactivación
en la economía. La banca sigue con altos niveles de liquidez
y para que esto se absorba, el gobierno tendrá que preocuparse
por ayudar a estimular el proceso de inversión”.
“Lo que preocupa es que si no hay crecimiento en el crédito,
debemos comenzar a cuestionar el crecimiento económico
y las metas que nos hemos impuesto. El empresario invierte cuando
tiene oportunidad de inversión, cuando tiene una oportunidad
de reducir sus costos, cuando tiene la oportunidad de abordar
un mercado nuevo o cuando tiene la oportunidad de introducir un
nuevo producto y esas cosas sencillamente no se están dando,
por varias razones, primero porque el consumo a nivel internacional
sigue deprimido pero mas importante porque muchas cosas no las
estamos haciendo a nivel interno a causa de la percepción
internacional”, explico Bueso.
“El gobierno debe de preocuparse por echar andar los proyectos
de infraestructura que tiene en mente porque eso es lo que puede
liberar la presión que existe. La atracción de inversión
es uno de los grandes retos que tiene este gobierno, y debemos
empezar a concentrarnos en lo que debemos hacer los hondureños
localmente para mejorar o generar oportunidades de inversión
que efectivamente nos podría sacar de la crisis. Estamos
esperando las señales correctas del gobierno”, concluyó
Bueso.
Durante el primer trimestre de 2010, Honduras recibió capitales
de Inversión Extranjera Directa (IED) por 167.4 millones
de dólares, lo que significó un crecimiento de 23.9
millones de dólares (16.7%) respecto a igual período
de 2009 143.5 millones de dólares.
Dicho comportamiento se desarrolló en un entorno caracterizado
por el inicio de la recuperación de la actividad económica
mundial y nacional, tal como lo refleja el Índice Mensual
de Actividad Económica (IMAE) a abril del presente año
la tendencia es de 3.6%.
La procedencia de los flujos de IED por país se atribuye
principalmente a Estados Unidos manteniéndose como el mayor
inversionista al reflejar inversiones por 87.9 millones de dólares,
que representa el 52.5% del total recibido; seguido en orden de
importancia por: Canadá 20.0 millones de dólares,
Alemania con 14.4 millones de dólares, México 11.4
millones de dólares, Irlanda 11.0 millones de dólares,
Suiza 10.2 millones de dólares y Bermudas 7.5 millones
de dólares.
Chávez, la economía venezolana
y la guerra contra los empresarios
El sueño del presidente venezolano, Hugo Chávez
de convertir la economía de su país al socialismo
tiene a sus conciudadanos viviendo entre la escasez y el desabastecimiento.
En los últimos años, el gobierno chavista ha atacado
y perseguido la empresa privada lo que ha llevado al cierre de
numerosas empresas, zonas enteras industriales han cerrado sus
puertas dejando a cientos de personas sin empleo. El poder de
Chávez es evidente cada vez más, su influencia está
en todos sectores de Venezuela, un país que tiene un sitio
en el mundo capitalista, gracias al petróleo que posee.
A pesar de ese aspecto, Chávez se declara contra ese modelo
y lo culpa de todos los males. "El maldito capitalismo. Hay
que darle, hay que darle aquí, darle por allá, darle
por la cédula, por el techo de la boca. Por todos lados
hay que darle al capitalismo", insiste el militar retirado,
quien asegura en que su modelo no busca imitar al de su amigo
y maestro cubano Fidel Castro.
Ese poder, Chávez lo obtuvo a través de las modificaciones
a la Carta Magna Venezolana de 1999, la Constituyente venezolana,
impulsadas por el líder izquierdista. La instalación
de la Asamblea Nacional Constituyente se realizó el 15
de agosto de 1999, teniendo la misión de elaborar un Nuevo
Ordenamiento Jurídico Nacional que encaminara a la nación
por los nuevos esquemas de bienestar social, económico
y político.
A través de ordenamiento el gobierno de Hugo Chávez
expropió en los últimos cinco años más
de 760 propiedades privadas de venezolanos y extranjeros, 374
de ellas solo en 2009, según El Dedo Expropiador, uno grupo
opositor. Y el control de Chávez sobre Venezuela a punta
para continuar por mucho tiempo. En un nuevo referéndum,
inconstitucional desde todo punto de vista, Chávez logró
que se aprobara su reelección permanente en la presidencia,
como si Venezuela fuera una monarquía. El lanzamiento de
su candidatura para el período 2013-2019 es un hecho.
En Honduras tras el acercamiento del ex presidente de Honduras,
Manuel Zelaya Rosales al denominado socialismo del Siglo XXI,
comenzó a rondar la intención de una Constituyente,
que al igual que el modelo venezolano incluía como principal
punto la reelección presidencial.
Tras obtener su primer triunfo electoral, en diciembre de 1998,
Chávez promovió una Asamblea Nacional Constituyente
(ANC) y logró la aprobación popular de una nueva
Carta Magna, y desde entonces ha sido reelegidos otras dos veces
en el cargo presidencial.
El presidente venezolano, así como todos los cargos electos,
está habilitado para optar de forma ilimitada a la reelección
después de la aprobación en referendo, el pasado
15 de febrero, de una enmienda constitucional que abrió
ese camino.
“En Honduras se ha generado un movimiento, que no existía
y no tenía brújula… un movimiento cuya bandera
central es la convocatoria de un proceso constituyente”,
afirmó Chávez en diciembre pasado.
Difícil situación
Los venezolanos se quejan de que para hacer la compra tienen que
recorrer varios locales en busca de lo que no se encuentra o huyendo
de lo que está muy caro. Hay desabastecimiento severo de
leche de larga duración, de harina de maíz precocida,
de frijoles negros, de leche líquida, de azúcar,
de arroz, carne y productos básicos.
Venezuela es un país esencialmente importador de todo lo
que consume y donde los alimentos básicos, cuyos precios
son fijados por el gobierno, escasean por temporadas en los supermercados.
La escasez también afecta a las cadenas alimentarias bajo
control del gobierno, algunas por expropiación. En una
sucursal de PDVAL (Petróleos de Venezuela-Alimentos, un
programa de distribución a bajo costo) había arroz,
harina de maíz precocida y café. Pero la mayoría
de un largo pasillo estaba ocupado por latas de leche condensada,
en otro sobraba el polvo curry, y ocho de las diez neveras (para
lácteos y otros) estaban vacías y apagadas. “¿Y
ustedes se creen el cuento de Hugo Chávez de que esto está
surtido?”, se quejaba una señora, a voces, al portero
del establecimiento, según un reportaje realizado la BBC.
Paradójicamente, en las últimas semanas se han hallado
miles de toneladas de alimentos como aceite, azúcar, pasta,
carne, leche y otros en estado de descomposición. Estos
alimentos estaban bajo la custodia del gobierno chavista. Según
el diario venezolano “El Nacional”, serían
hasta ahora 122,000 toneladas de comida en mal estado en varios
puertos y depósitos del país. Aparte, el alimento
podrido también ha salido de Venezuela en calidad de donación,
como un lote de 80,000 toneladas que estaban destinados al pueblo
de Haití y que República Dominicana devolvió.
Tras semanas de que la noticia ha ocupado las primeras páginas
de los medios venezolanos, e importantes espacios en medios internacionales,
el gobierno de Chávez reconoció la situación.
Aunque según el ministro de Petróleo y presidente
de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) Rafael Ramírez,
son solo 30,000 toneladas de alimentos en mal estado concentradas
en la ciudad de Puerto Cabello, en el Estado Carabobo, y además
alega que "hay una manipulación política de
cara a las elecciones" parlamentarias de septiembre, aseguró
el ministro, agregando que esta presunta campaña está
dirigida "contra nuestra industria petrolera (PDVSA)".
Mala administración
Como suele hacer ante cualquier problema económico, Chávez
primero culpa al capitalismo y luego aplica el principio básico
de su "socialismo del siglo XXI": más Estado
y menos mercado a través de regulaciones, nacionalizaciones
y expropiaciones. Ese es el lema.
Chávez expropió en los últimos cinco años
760 propiedades privadas de venezolanos y extranjeros, 374 de
ellas solo en 2009, según el grupo El Dedo Expropiador.
En cambio para la patronal de empresarios, Fedecámaras,
las "empresas nacionalizadas no muestran ningún resultado
eficiente una vez que pasan a manos del Estado", y ha advertido
que las expropiaciones decretadas por el gobierno "ponen
en riesgo el desarrollo económico" del país.
El alto costo de la vida y la galopante inflación de los
alimentos es una de las grandes preocupaciones de los venezolanos,
dicen las encuestas, por detrás de la inseguridad y la
falta de empleo.
De acuerdo con el instituto privado CENDAS, el costo de la cesta
alimentaria básica se situó en marzo en 2,400 bolívares
(558 dólares al precio oficial), mientras que el salario
mínimo es de 1,200 bolívares (279 dólares).
Según este centro de estudios, los productos que más
escasearon hasta el mes de abril fueron: la leche en polvo, las
sardinas enlatadas, margarina, azúcar, aceite, pastas alimenticias,
harina de maíz y café.
"Me declaro en guerra económica y llamo al pueblo
y a los trabajadores a la guerra económica. Vamos a ver
quien puede más. Si ustedes burgueses de pacotilla, burgueses
sin patria, o nosotros", dijo recientemente Chávez,
en cadena de radio y televisión, durante una visita a una
empresa estatal. "Invoco a la verdadera clase obrera venezolana
a la guerra económica contra la burguesía",
afirmó el mandatario, acompañado de empleados públicos
y militares, al criticar con dureza a los miles de trabajadores
del grupo de Empresas Polar, el mayor fabricante de alimentos
del país, que han rechazado las acciones del gobierno contra
el grupo.
Las tensiones entre el gobierno y el sector empresarial se han
intensificado en medio de un proceso recesivo que padece Venezuela
desde el año pasado. El producto interno bruto (PIB) registró
en el primer trimestre una contracción de 5.8% arrastrado
por el declive de 5% de la industria petrolera, el descenso de
6% del sector privado, y el desplome de 27.9% de las inversiones.
Por su parte, la cúpula empresarial venezolana Fedecámaras
rechazó esa declaración de ‘guerra económica'
que formuló Chávez y demandó que éste
combata la inflación y el desabastecimiento.
‘Nosotros construimos, no destruimos', aseguró el
portavoz de Fedecámaras, Lope Mendoza, al término
de una junta de directorio que analizó el llamado de Chávez.
Lo que enseña el caso de Venezuela, es que al no haber
seguridad jurídica, tampoco hay inversión. Si no
hay inversión, tampoco hay empleo, y se crea la escasez,
pobreza y delincuencia. La única manera de parar la devaluación
es creando la confianza en la empresa privada para fomentar la
inversión y permitir el desarrollo de Honduras. (CG)


En muchos países, cuando más alta
es su índice de seguridad y estabilidad política
social y económica, mayores son los flujos de inversión
que mantiene.

Si existe un horizonte de paz de tranquilidad
política, va a existir una alta inversión que promoverá
el crecimiento y el fortalecimiento de la economía.

La procedencia de los flujos de IED por país
se atribuye principalmente a Estados Unidos manteniéndose
como el mayor inversionista.

Hasta abril del presente año la tendencia
de IED es de un crecimiento del 3.6%.

Al ofrecer seguridad jurídica, incrementan
las inversiones.

En los últimos años, el gobierno
chavista ha atacado y perseguido la empresa privada lo que ha
llevado al cierre de numerosas empresas
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