Formalizando la economía informal
Causas y consecuencias

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* La AMDC, la OIT y la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, instalaron durante el mes de abril, la Mesa Municipal para el Diálogo Tripartito y Taller de Conceptualización y Criterios de Medición de la Economía Informal en Honduras. Esto con el objetivo de buscar una solución ante la expansión desmedida de la economía informal.

* Según la OIT, existen 202 millones de personas fuera del mercado laboral, la crisis deja desempleadas anualmente a 5 millones de personas. En Honduras también afectó la crisis política de 2009 donde la economía cayó en 2.4%.

* Según los datos que maneja la OIT, en el Istmo Centroamericano se contabilizan 9.1 millones de personas involucradas en el sector económico informal. Las proyecciones indican que la economía hondureña experimentará un leve incremento de entre un 3.5 y 4% durante 2013, pero dependerá de los factores externos.

* El 80% de las empresas hondureñas son informales. Para los expertos, es esencial buscar un modo para que mejore su condición de vida, procurar que con pagos módicos puedan acceder a los servicios básicos de salud y alimentación, así como la simplificación del proceso legal para constituir una micro, pequeña o mediana empresa.

Por Abraham Gálvez

Para nadie es desconocido que el sector de trabajo informal es mayoritario dentro de la economía nacional y colabora con la generación de empleos, sin embargo, para muchos expertos no es el tipo adecuado para sostener la economía de un país ya que no ofrece condiciones de vida estables para quienes dependen de estas actividades.
La Alcaldía Municipal del Distrito Central (AMDC), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Secretaría de Trabajo y Seguridad Social, instalaron durante el mes de abril, la Mesa Municipal para el Diálogo Tripartito y Taller de Conceptualización y Criterios de Medición de la Economía Informal en Honduras. Esto con el objetivo de buscar una solución ante la expansión desmedida de la economía informal.

Consecuencia de la crisis mundial

Para el coordinador del Observatorio del Mercado Laboral, Cándido Ordóñez, el incremento desmedido de la economía informal se debe a la crisis financiera mundial que desde 2007 afecta, no solo a los países subdesarrollados, sino también a las potencias mundiales.
“Según la OIT, existen 202 millones de personas fuera del mercado laboral, la crisis deja desempleadas anualmente a 5 millones de personas. En Honduras también afectó la crisis política de 2009 donde la economía cayó en 2.4%, aunque ha habido cierta recuperación durante este gobierno, ha sido insuficiente para disminuir los niveles de pobreza”, explicó.
Ordóñez considera que estos fenómenos ocurren como consecuencia de un problema en generación de empleo de calidad en el mercado laboral. “Se da por falta de recursos y la poca capacitación de la mano de obra hondureña. Si no se orientan las políticas públicas hacia ese aspecto, difícilmente se saldrá de la informalidad; quiero resaltar que el desempleo es bajo en Honduras, pero el sub empleo es muy alto”, aseguró.
Según datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el 95% de la población hondureña económicamente activa está empleada, pero no en empleos dignos, el 70% percibe un ingreso que no cubre su canasta básica. En Honduras, más de 1.7 millones de personas sobreviven por actividades de economía informal, es decir, más de 72% de la población económicamente activa.
Por su parte, el director regional de la OIT, Virgilio Levaggi, está convencido de que “la mayoría de personas que trabajan en la informalidad lo hacen porque no encuentran empleo en la formalidad. Si les ofrecieran trabajar en la formalidad con los beneficios elementales, entonces optarían por ese sector, pero nuestros gobiernos no están respondiendo a las necesidades que tiene la ciudadanía para progresar ni para ejercer su derecho a trabajar o emprender”.
Es de resaltar algunas características esenciales de la economía informal: no pagan impuestos, sus actividades no siempre se realizan en condiciones favorables, carecen de beneficios de seguridad social para sus agremiados y sus utilidades financieras son muy irregulares. Pero en ningún momento son sinónimo de trabajos ilegales.
Las mayores actividades de economía informal se dan en el sector agrícola, de servicios, comercio e industria manufacturera de baja calidad.

Cifras regionales y nacionales

“En Latinoamérica hay países que llegan al 60 o 70% de economía informal, creemos que en la región todas las personas están ocupadas, pero no todos trabajan de tal manera que puedan recuperar su esfuerzo con un salario o progreso adecuado. Si queremos que la democracia siga siendo el sistema de gobierno de la región, necesitamos que crear fuentes de empleos decentes y formales para la población”, advirtió Levaggi.
Según los datos que maneja la OIT, en el Istmo Centroamericano se contabilizan 9.1 millones de personas involucradas en el sector económico informal.
Las proyecciones indican que la economía hondureña experimentará un leve incremento de entre un 3.5 y 4% durante 2013, pero dependerá de los factores externos.
“Si bien es cierto que el salario mínimo es negociado para un período de 2 años en los rubros comerciales y de servicios, así como para un plazo de 3 años en l sector maquilero en base a un cálculo científico (basado en el índice de inflación), no se puede predecir cómo estará la economía nacional a mediano plazo”, explicó Cándido Ordoñez.
El movimiento económico internacional nos afecta como un país de economía abierta en un 90% con tres mercados definidos que son los Estados Unidos, Centroamérica y Europa, si no se diversifican los mismos, difícilmente se saldrá de la crisis financiera que en la actualidad se experimenta a nivel nacional.

Diálogo tripartito

En cuanto al proyecto propuesto por la OIT, su director regional explicó que “es un trabajo direccionado en investigar cómo nos organizamos desde el sector público para prestar los servicios debidos, para ello es necesario entender que la democracia no se limita a procesos electorales cada cuatro años, se deben entregar bienes públicos al servicio de la gente y el trabajo es el indicador más importante para determinar si la población está contenta o no con una democracia”.
El proyecto se aplicará en Honduras a un plazo comprendido entre un año y medio o dos años y consiste en construir incentivos para que los trabajadores que están en la informalidad busquen formalizarse, por ejemplo: el acceso a la salud, seguridad, pensión y simplificar los trámites para que logren formalizarse.
“No podemos ignorar que hay muchas personas que utilizan la economía informal como un método para evadir el pago de impuestos y obtener los mismos beneficios de aquellos que pertenecen al sistema formal, advirtió el coordinador del Observatorio del Mercado Laboral.
Tanto Ordóñez como Levaggi coinciden en que el crecimiento desmedido de la economía informal afecta directamente a la recaudación fiscal del país, ya muy debilitada por las exoneraciones fiscales, las exenciones tributarias de algunas cadenas empresariales y la evasión y defraudación fiscal de muchas empresas.
“Hay una elevada tasa de informalidad en Tegucigalpa y en todo el país, y como no es el mejor espacio para progresar, queremos como organismo internacional ayudar a la gente para que progrese, debe ser un trabajo donde participen trabajadores, empleadores y en este caso las autoridades municipales”, afirmó Levaggi.
Por otra parte, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Felícito Ávila, sostiene que el proyecto consiste en establecer un diálogo con la municipalidad del Distrito Central para encontrar soluciones que permitan mejorar las condiciones de trabajo del sector informal y llevarlo paulatinamente a la formalidad económica.
“En la economía informal se mueve un capital multimillonario, pero no es el dinero circulante el que determina la calidad de vida. No importa la cantidad de fondos que se mueven sino las condiciones de vida de los que se dedican a la economía informal, quienes no tienen posibilidad de mejorar sus condiciones porque están sujetos a otras realidades y carecen de un seguro social”, aclaró Ávila.

No hay que satanizar la economía informal

En 2012 se registró un incremento de la pobreza extrema y total, lo que representa una expansión de la economía informal, la gente trabaja solo para subsistir.
“Pero a pesar de todo, no debemos satanizar la economía informal porque es un gran aporte a la economía nacional, pero cuando esta lidera la generación de empleo a nivel nacional es cuando la producción está por debajo de la capacidad del país, su crecimiento potencial es bajo y anualmente no podría obtenerse un crecimiento que supere el 3%”, declaró Cándido Ordóñez.
Para Virgilio Levaggi “la buena noticia de la economía informal consiste en que toda esa gente no está robando, no está traficando droga ni nada indebido, sino que busca el bienestar y el progreso de su familia”, aseguró.
En cuanto a la realización de acciones concretas para solucionar el problema, todos los entrevistados están de acuerdo en que se debe mejorar los espacios físicos de todos aquellos involucrados en la economía informal y llevarlos a la seguridad social. Ese sería un proyecto donde participaría la municipalidad, que puede solucionar los problemas en los mercados y centros comerciales y el Estado que debe impulsar una política para que estas personas gocen de los servicios sociales que les corresponden.
El 80% de las empresas hondureñas son informales, se les deben mejorar los espacios físicos y facilitarles el acceso a los microcréditos.
Levaggi cree que lo esencial no es darle importancia a la economía informal, sino buscar un modo para que mejore su condición de vida, procurar que con pagos módicos puedan acceder a los servicios básicos de salud y alimentación, así como la simplificación del proceso legal para constituir una micro, pequeña o mediana empresa.
Aunque el Seguro Social para los dependientes de la economía informal es una prioridad del proyecto, el secretario de Trabajo piensa que esto no debe incorporarse por decreto hasta saber si el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) tiene el respaldo económico necesario para responder a las necesidades de esa amplia mayoría de fuerza productiva.
Otro factor que Ávila considera importante es motivar al sector privado para que solidarice con los microempresarios y les brinden ayuda para mejorar sus condiciones laborales. También sostiene que los menores de edad no deben involucrarse en las actividades de economía informal, ya que su único deber es estudiar para tener mejores opciones de trabajo cuando ya sean adultos.
Aunque la ministra asesora presidencial en Asuntos de la Economía Informal, Rosa Adelinda Pavón, afirma que muchas personas prefieren la economía informal por el hecho de que no están sometidos a un régimen y pueden ganar mucho más dinero.
“Muy pocos son los que quieren trabajar por un salario mínimo con todo y los beneficios que otorga el trabajar en la formalidad, muchos otros se dedican a actividades independientes para obtener ingresos extras”, concluyó la funcionaria.


Para Cándido Ordóñez, el incremento de la economía informal se debe a la crisis financiera mundial que desde 2007 afecta, a los países subdesarrollados y a las potencias mundiales.



Muy pocos son los que quieren trabajar por un salario mínimo con todo y los beneficios que otorga el trabajar en la formalidad.


Virgilio Levaggi, está convencido de que “la mayoría de personas que trabajan en la informalidad lo hacen porque no encuentran empleo en la formalidad”.


En 2012 se registró un incremento de la pobreza extrema y total, lo que representa una expansión de la economía informal, la gente trabaja solo para subsistir.





 

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